Estimados Compañeros:
Para muchos jóvenes el estudio de las ciencias sociales como la Historia o la Sociología puede resultar aburrido y árido, afectando además su percepción y análisis del mundo social.
La enseñanza de las asignaturas sociales debería poner al estudiante en contacto con su realidad y darle elementos para integrarse a ella exitosamente.
Pongo a su consideración los siguientes recursos y materiales que encontré en las siguientes direcciones y que seguramente les ayudarán a elaborar clases más activas y propositivas que generen además habilidades colaborativas, cognitivas, actitudinales, etc.
Saludos.
http://www.utemvirtual.cl/nodoeducativo/?p=736
http://alrevesworld.wordpress.com/2008/05/05/
Proyectos por asignatura. calendario multicultural, en http://educalia.educared.net/arco/services/egGroups/egFitxaProjecte/FitxaProjecte.arco?groupId=PROYECTO_01&lngId=ES
http://antropologiaenlaescuela.blogspot.com/2007/11/didctica-de-la-antropologa-en-el.html
http://antropologiaenlaescuela.blogspot.com/2007/11/didctica-de-la-antropologa-en-el.html
http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=464
Guadalupe Tejeda.
martes, 15 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Condiciones de aprendizaje congruentes con el enfoque por competencias
Pere Marqués nos presenta algunas concepciones de aprendizaje desarrolladas a partir de la década de la segunda mitad del s. XX, estas perspectivas son las siguientes: Conductismo, Teoría del proceso de información, Aprendizaje por descubrimiento, Aprendizaje significativo, Psicología cognitivista, Constructivismo y Socioconstructivismo.
Todas estas concepciones, creo yo, de alguna manera han contribuido a enriquecer y fundamentar la propuesta basada en competencias. A continuación y de manera breve a partir de la lectura, subrayaré las aportaciones de cada modelo educativo que me parecen pertinentes al respecto.
Desde el Conductismo, Skinner establece, a partir de señalar la importancia de las variables cognitivas para explicar la conducta y de los mecanismos de estímulo-respuesta-refuerzo (condicionamiento operante), las bases para el desarrollo de competencias (tal vez sólo de carácter operativo), y aunque el conductismo propicia el aprendizaje memorístico, a decir de Ausubel “el aprendizaje se encuentra dentro de un continuo que va de la memorización a la significación” , por lo tanto, todo aprendizaje es significativo y de alguna forma permite enfrentar una situación problemática. De igual forma, me parece que Piaget y el Constructivismo, retoman la idea del aprendizaje mediante ensayo-error, ya que consideran que los errores son fuente de aprendizaje.
La Teoría del proceso de información, a su vez, sugiere la transformación de los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, los cuales generan conocimientos que podrán ser recuperados al momento de enfrentar una situación particular, lo que podría ser ya una noción de competencia.
Por su parte Brunner, en su teoría de Aprendizaje por descubrimiento, refuerza esta idea al mencionar la importancia de la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad y la aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones, así, el alumno, va descubriendo los recursos (cognitivos, actitudinales) que más tarde le permitirán enfrentar situaciones problemáticas.
Así mismo, la teoría del Aprendizaje significativo de Ausubel, promueve la idea de que, de una u otra forma, todo aprendizaje es significativo para la persona, siendo éste resultado de un proceso adaptativo que va construyendo la realidad y la forma de operarla (enfrentarla) y comprenderla a partir de la movilización de recursos (conocimientos, habilidades, actitudes, valores) para dar respuesta a las condiciones del medio.
De igual manera, la Psicología cognitivista, señala la importancia de los desafíos como estímulos del aprendizaje y la utilización del recuerdo, la generalización y la aplicación para enfrentarlos.
El Constructivismo, por su parte, plantea que el aprendizaje tiene lugar cuando se es capaz de transformar el conocimiento y aplicarlo en situaciones reales (depende de las capacidades cognitivas del sujeto, de sus conocimientos previos y de su interacción con el medio), tomado en cuenta además los errores como base para aprender.
Por último, el Socioconstructivismo de Vigotski señala también el aprendizaje como un proceso de construcción personal de los conocimientos, pero aclara que esto sólo es posible mediante la socialización de aprendizaje.
Así, todas las anteriores concepciones educativas, señalan al alumno como centro del proceso de enseñanza aprendizaje y coinciden en que éste solo tiene lugar cuando se produce una modificación en los esquemas cognitivos permitiendo la aprehensión de la realidad y la trasformación del los conocimientos (por medio de la acción) para obtener los recursos (cognitivos, actitudinales, operativos, axiológicos) que posibiliten el éxito al enfrentar problemas de la vida real.
Todas estas concepciones, creo yo, de alguna manera han contribuido a enriquecer y fundamentar la propuesta basada en competencias. A continuación y de manera breve a partir de la lectura, subrayaré las aportaciones de cada modelo educativo que me parecen pertinentes al respecto.
Desde el Conductismo, Skinner establece, a partir de señalar la importancia de las variables cognitivas para explicar la conducta y de los mecanismos de estímulo-respuesta-refuerzo (condicionamiento operante), las bases para el desarrollo de competencias (tal vez sólo de carácter operativo), y aunque el conductismo propicia el aprendizaje memorístico, a decir de Ausubel “el aprendizaje se encuentra dentro de un continuo que va de la memorización a la significación” , por lo tanto, todo aprendizaje es significativo y de alguna forma permite enfrentar una situación problemática. De igual forma, me parece que Piaget y el Constructivismo, retoman la idea del aprendizaje mediante ensayo-error, ya que consideran que los errores son fuente de aprendizaje.
La Teoría del proceso de información, a su vez, sugiere la transformación de los procesos internos que se producen durante el aprendizaje, los cuales generan conocimientos que podrán ser recuperados al momento de enfrentar una situación particular, lo que podría ser ya una noción de competencia.
Por su parte Brunner, en su teoría de Aprendizaje por descubrimiento, refuerza esta idea al mencionar la importancia de la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad y la aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones, así, el alumno, va descubriendo los recursos (cognitivos, actitudinales) que más tarde le permitirán enfrentar situaciones problemáticas.
Así mismo, la teoría del Aprendizaje significativo de Ausubel, promueve la idea de que, de una u otra forma, todo aprendizaje es significativo para la persona, siendo éste resultado de un proceso adaptativo que va construyendo la realidad y la forma de operarla (enfrentarla) y comprenderla a partir de la movilización de recursos (conocimientos, habilidades, actitudes, valores) para dar respuesta a las condiciones del medio.
De igual manera, la Psicología cognitivista, señala la importancia de los desafíos como estímulos del aprendizaje y la utilización del recuerdo, la generalización y la aplicación para enfrentarlos.
El Constructivismo, por su parte, plantea que el aprendizaje tiene lugar cuando se es capaz de transformar el conocimiento y aplicarlo en situaciones reales (depende de las capacidades cognitivas del sujeto, de sus conocimientos previos y de su interacción con el medio), tomado en cuenta además los errores como base para aprender.
Por último, el Socioconstructivismo de Vigotski señala también el aprendizaje como un proceso de construcción personal de los conocimientos, pero aclara que esto sólo es posible mediante la socialización de aprendizaje.
Así, todas las anteriores concepciones educativas, señalan al alumno como centro del proceso de enseñanza aprendizaje y coinciden en que éste solo tiene lugar cuando se produce una modificación en los esquemas cognitivos permitiendo la aprehensión de la realidad y la trasformación del los conocimientos (por medio de la acción) para obtener los recursos (cognitivos, actitudinales, operativos, axiológicos) que posibiliten el éxito al enfrentar problemas de la vida real.
Etiquetas:
Aprendizaje Significativo,
Conductismo,
Constructivismo
¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
La respuesta al anterior cuestionamiento evidentemente es NO, el aprendizaje no se puede medir, ni observar, ni constatar a través solamente de una serie de preguntas tomadas de los contenidos de estudio. Sin embargo, me parece que lo que importa explicar a partir de esta pregunta es el ¿por qué?, ¿por qué el aprendizaje no puede medirse a partir de un cuestionario basado en los contenidos del temario de una asignatura? ¿por qué es difícil evaluarlo cuantitativamente y asignarle un número?
Es necesario primero definir el término aprendizaje y a propósito de él, una serie de conceptos que hoy por hoy son muy utilizados en el ámbito escolar: competencia, competente, aprendizaje significativo, entre otros. Xavier Vargas Beal, en su espléndida disertación epistemológica, nos provee del sustento teórico para dar respuesta a la pregunta planteada y a las que de ella se desprenden.
En torno a los cambios sufridos en las últimas décadas, en lo que se refiere sobre todo a los medios de comunicación e información, han surgido nuevos requerimientos que obligan a replantear la orientación de la educación con la finalidad de que contribuya a la formación de personas competentes y capaces, no sólo en el desempeño de una labor profesional, sino para enfrentar los problemas de la vida cotidiana. El desarrollo de competencias nos exige, además de entender el concepto (básicamente en el ámbito educativo), conocer y comprender su relación con el aprendizaje (significativo y situado). Para el desarrollo del tema, Vargas Beal confronta básicamente dos teorías que resultan complementarias para dar una explicación a éste problema epistemológico: la psicología humanista y el constructivismo, ambos modelos educativos basados en el desarrollo de competencias y en la educación centrada en la persona.
El desarrollo de competencias, entendidas éstas como “las capacidades para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y lograr objetivos”, trascienden la interpretación puramente operativa y de mercado y suponen todo un fundamento teórico del conocimiento, que permite explicar no solo lo que es una competencia, sino su estructura y significado en la construcción epistemológica de un individuo.
En el ámbito educativo las competencias están orientadas, entiendo, a establecer la relación óptima entre “los objetos de estudio (conocimiento teórico) y los objetos socioprofesionales (aplicación o praxis del conocimiento), lo que implica la comprensión y operación de la realidad a partir de un proceso reflexivo y conceptual que dé sentido y valor a las acciones; comprender para “hacer” eficazmente.
Si el desarrollo de una competencia supone un aprendizaje, el aprendizaje a su vez conlleva una serie de transformaciones no sólo de orden conductual sino también de carácter estructural y personal a propósito de la incorporación de los nuevos conocimientos a los ya existentes, y por ello, de la apropiación e internalización de la realidad; en éste sentido, aprehendizaje, que implica la asimilación de los conocimientos y su acomodación por parte del sujeto para su transformación en nuevos conocimientos.
En éste contexto, se puede hablar de aprendizaje significativo en tanto que contribuye al desarrollo del sí mismo (Rogers) o de la estructura cognitiva (Ausubel) del sujeto, mediante el aprendizaje situado –dentro de los intereses del estudiante (zona de desarrollo para Vigotski)-, a través de la problematización (conflicto cognitivo) y la acción, por lo que según Vargas, todo aprendizaje, en mayor o menor grado, incluso el aprendizaje memorístico y discursivo, es significativo, y aprehende o hace suya parte de la realidad, dándole un sentido.
Así, las competencias “se desarrollan como consecuencia del proceso de adaptación del ser humano (mediante la asimilación y la acomodación de contenidos) a través precisamente de la reorganización de sus esquemas cognitivos”…y son el resultado de la transformación adaptativa de los esquemas de acción (que moviliza a su vez conocimientos, habilidades, valores). De esta forma las competencias tienen que ver con los aprendizajes significativo y situado y se desarrollan a partir de la confrontación con problemas reales.
El aprendizaje, implica la modificación de las estructuras cognitivas, afectivas, actitudinales y axiológicas que permiten al individuo enfrentar exitosamente situaciones problemáticas. “Calificar” entonces el aprendizaje no es posible mediante un número, ya que no puede ser medido numéricamente, porque el aprendizaje se produce en las estructuras del sujeto y su transformación para movilizar los recursos necesarios para solucionar o explicar una situación real.
Es necesario primero definir el término aprendizaje y a propósito de él, una serie de conceptos que hoy por hoy son muy utilizados en el ámbito escolar: competencia, competente, aprendizaje significativo, entre otros. Xavier Vargas Beal, en su espléndida disertación epistemológica, nos provee del sustento teórico para dar respuesta a la pregunta planteada y a las que de ella se desprenden.
En torno a los cambios sufridos en las últimas décadas, en lo que se refiere sobre todo a los medios de comunicación e información, han surgido nuevos requerimientos que obligan a replantear la orientación de la educación con la finalidad de que contribuya a la formación de personas competentes y capaces, no sólo en el desempeño de una labor profesional, sino para enfrentar los problemas de la vida cotidiana. El desarrollo de competencias nos exige, además de entender el concepto (básicamente en el ámbito educativo), conocer y comprender su relación con el aprendizaje (significativo y situado). Para el desarrollo del tema, Vargas Beal confronta básicamente dos teorías que resultan complementarias para dar una explicación a éste problema epistemológico: la psicología humanista y el constructivismo, ambos modelos educativos basados en el desarrollo de competencias y en la educación centrada en la persona.
El desarrollo de competencias, entendidas éstas como “las capacidades para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y lograr objetivos”, trascienden la interpretación puramente operativa y de mercado y suponen todo un fundamento teórico del conocimiento, que permite explicar no solo lo que es una competencia, sino su estructura y significado en la construcción epistemológica de un individuo.
En el ámbito educativo las competencias están orientadas, entiendo, a establecer la relación óptima entre “los objetos de estudio (conocimiento teórico) y los objetos socioprofesionales (aplicación o praxis del conocimiento), lo que implica la comprensión y operación de la realidad a partir de un proceso reflexivo y conceptual que dé sentido y valor a las acciones; comprender para “hacer” eficazmente.
Si el desarrollo de una competencia supone un aprendizaje, el aprendizaje a su vez conlleva una serie de transformaciones no sólo de orden conductual sino también de carácter estructural y personal a propósito de la incorporación de los nuevos conocimientos a los ya existentes, y por ello, de la apropiación e internalización de la realidad; en éste sentido, aprehendizaje, que implica la asimilación de los conocimientos y su acomodación por parte del sujeto para su transformación en nuevos conocimientos.
En éste contexto, se puede hablar de aprendizaje significativo en tanto que contribuye al desarrollo del sí mismo (Rogers) o de la estructura cognitiva (Ausubel) del sujeto, mediante el aprendizaje situado –dentro de los intereses del estudiante (zona de desarrollo para Vigotski)-, a través de la problematización (conflicto cognitivo) y la acción, por lo que según Vargas, todo aprendizaje, en mayor o menor grado, incluso el aprendizaje memorístico y discursivo, es significativo, y aprehende o hace suya parte de la realidad, dándole un sentido.
Así, las competencias “se desarrollan como consecuencia del proceso de adaptación del ser humano (mediante la asimilación y la acomodación de contenidos) a través precisamente de la reorganización de sus esquemas cognitivos”…y son el resultado de la transformación adaptativa de los esquemas de acción (que moviliza a su vez conocimientos, habilidades, valores). De esta forma las competencias tienen que ver con los aprendizajes significativo y situado y se desarrollan a partir de la confrontación con problemas reales.
El aprendizaje, implica la modificación de las estructuras cognitivas, afectivas, actitudinales y axiológicas que permiten al individuo enfrentar exitosamente situaciones problemáticas. “Calificar” entonces el aprendizaje no es posible mediante un número, ya que no puede ser medido numéricamente, porque el aprendizaje se produce en las estructuras del sujeto y su transformación para movilizar los recursos necesarios para solucionar o explicar una situación real.
Etiquetas:
aprendizaje,
comptenecias,
conocimientos
sábado, 8 de mayo de 2010
Mi aventura de ser docente

Es el texto de José Manuel Esteve, un profundo ejercicio de reflexión sobre la labor del docente. Para los que ya tenemos algunos años en éste trabajo, es una invitación a recordar y reconsiderar nuestra práctica, desde nuestros objetivos y perspectivas, y ahora para mí, desde Unamuno y su interpretación de lo que es un maestro "no escribía lo pensado sino que pensaba escribiendo... pensaba viviendo, era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir", así con la congruencia que nos dan la satisfacción y la convicción en lo que hacemos.
Recordar que la tarea del profesor no es dar solución a las preguntas de los jóvenes, sino darles las herramientas y motivarlos a que busquen respuestas y generen sus propias preguntas, debe servirnos de guía para orientar nuestro trabajo diario y buscar las alternativas que nos impidan caer en una práctica burocrática y mecanicista. Finalmente nuestra labor es fomentar su creatividad, su curiosidad, sus ganas de conocer, para que sean capaces de crear y transformar el conocimiento.
Me parece que no sólo debemos recordar cómo y por qué nos iniciamos en la labor docente, sino preguntarnos cómo y por qué seguimos en ésto, qué es lo que nos motiva a seguir enfrentando uno o varios grupos de jóvenes inquietos todos los días.
¿Qué si ya no temo pararme frente a 50 jóvenes para impartir una clase?, por supuesto que sí, a pesar de los años de servicio, todavía me da miedo, pero ahora es un temor diferente, es el miedo a seguir repitiendo las mismas notas de hace 20 años, miedo de no haber aprendido de los errores, miedo de frustrar las aspiraciones de alguien con mi soberbia o mi ineficiencia, miedo de dejar abandonado a otro en el camino porque resulta más fácil que sostenerlo hasta el final, miedo a creer que ya soy maestra y no tengo más que aprender, es el miedo que de alguna forma sirve de motor para mejorar la práctica de cada día.
Aunque mi decisión de dedicarme a la docencia fue casual, en ésta labor descubrí mi vocación, la manera de comunicarme no sólo con los jóvenes sino conmigo misma y con el mundo, una forma de realización personal, de servicio y compromiso desde donde entiendo la tarea de ser docente.
Hasta otro día...
G. Tejeda-
Recordar que la tarea del profesor no es dar solución a las preguntas de los jóvenes, sino darles las herramientas y motivarlos a que busquen respuestas y generen sus propias preguntas, debe servirnos de guía para orientar nuestro trabajo diario y buscar las alternativas que nos impidan caer en una práctica burocrática y mecanicista. Finalmente nuestra labor es fomentar su creatividad, su curiosidad, sus ganas de conocer, para que sean capaces de crear y transformar el conocimiento.
Me parece que no sólo debemos recordar cómo y por qué nos iniciamos en la labor docente, sino preguntarnos cómo y por qué seguimos en ésto, qué es lo que nos motiva a seguir enfrentando uno o varios grupos de jóvenes inquietos todos los días.
¿Qué si ya no temo pararme frente a 50 jóvenes para impartir una clase?, por supuesto que sí, a pesar de los años de servicio, todavía me da miedo, pero ahora es un temor diferente, es el miedo a seguir repitiendo las mismas notas de hace 20 años, miedo de no haber aprendido de los errores, miedo de frustrar las aspiraciones de alguien con mi soberbia o mi ineficiencia, miedo de dejar abandonado a otro en el camino porque resulta más fácil que sostenerlo hasta el final, miedo a creer que ya soy maestra y no tengo más que aprender, es el miedo que de alguna forma sirve de motor para mejorar la práctica de cada día.
Aunque mi decisión de dedicarme a la docencia fue casual, en ésta labor descubrí mi vocación, la manera de comunicarme no sólo con los jóvenes sino conmigo misma y con el mundo, una forma de realización personal, de servicio y compromiso desde donde entiendo la tarea de ser docente.
Hasta otro día...
G. Tejeda-
Mi confrontación con la docencia
CÓMO Y POR QUÉ ME INICIÉ EN LA PRÁCTICA DOCENTE
Estudié la licenciatura en Ciencias Humanas con la intención de dedicarme a la investigación y a la promoción de la cultura y el quehacer humano, sin embargo, supongo que, como algunos de ustedes, me inicié en la docencia por casualidad.
Al terminar la carrera, en 1986, colaboraba en algunos programas en Radio Educación como asistente de producción, sin embargo, y debido a la gran distancia que había entre mi casa y la estación de radio, y lo poco que me pagaban, prácticamente tenía que pagar por trabajar, así que cuando una ex compañera me ofreció una horas en una escuela cercana, acepté sin pensarlo. Desde ese día no he dejado la labor docente aunque he tenido que alternarla con otros trabajos.
En un principio, dar clase representó para mí un medio para financiar la actividad que entonces más gustaba, después se convirtió en una especie de hobbie, pues aunque para entonces ya tenía otro trabajo y no había una necesidad económica, seguía levantándome temprano para asistir a la escuela a las 7 en punto por puro gusto. Después, dar clase se volvió mi prioridad y mi mayor compromiso. Hoy, en justicia, debo reconocer que mi trabajo docente contribuye a la estabilidad económica de mi familia.
Aunque nunca pensé en “ser maestra”, en esta labor he encontrado una forma de realización profesional y personal, que me hace sentir orgullosa de lo que hago y aunque he pasado eventualmente también por los niveles básico (secundaria) y superior, es, sin lugar a dudas, en el Nivel Medio Superior donde mejor me siento y al que he dedicado el mayor tiempo de mi carrera docente. No obstante, y a pesar de los años que llevo en esto, fue hasta hace cinco años que entré al magisterio estatal, pues siempre trabajé en escuelas particulares y la verdad, el sistema es muy diferente. Ahora, mi trabajo como docente es mi prioridad y ocupa buena parte de mi tiempo.
Durante estos años aprendí a querer éste trabajo y a ver en él una oportunidad de crecimiento propio y de hacer algo por mi comunidad, pero que no ha estado exento de preocupaciones y sinsabores: grupos con alto índice de reprobación, deserción escolar, falta de expectativas, limitaciones por la falta de recursos o por la falta de acuerdos con las autoridades escolares, representan para mí retos que día a día hay que superar. Mis satisfacciones, están basadas en los logros de mis alumnos, algunos han sido mis colegas en éste y en otros trabajos. Me da gusto saber que muchos encontraron una forma de vida digna y honrada y que han dado sentido a su vida, vanidosamente me gusta pensar que fui parte de ello.
En ésta labor el compromiso y la responsabilidad son grandes, es, desde mi perspectiva, la mejor forma de contribuir, no sólo al desarrollo de individuos, sino al crecimiento del país; está en nosotros, los docentes, la posibilidad de apoyar en la formación de mejores ciudadanos, más comprometidos, más educados, más críticos, más tolerantes, que den paso a la construcción de una sociedad más armónica y feliz.
G. Tejeda
Estudié la licenciatura en Ciencias Humanas con la intención de dedicarme a la investigación y a la promoción de la cultura y el quehacer humano, sin embargo, supongo que, como algunos de ustedes, me inicié en la docencia por casualidad.
Al terminar la carrera, en 1986, colaboraba en algunos programas en Radio Educación como asistente de producción, sin embargo, y debido a la gran distancia que había entre mi casa y la estación de radio, y lo poco que me pagaban, prácticamente tenía que pagar por trabajar, así que cuando una ex compañera me ofreció una horas en una escuela cercana, acepté sin pensarlo. Desde ese día no he dejado la labor docente aunque he tenido que alternarla con otros trabajos.
En un principio, dar clase representó para mí un medio para financiar la actividad que entonces más gustaba, después se convirtió en una especie de hobbie, pues aunque para entonces ya tenía otro trabajo y no había una necesidad económica, seguía levantándome temprano para asistir a la escuela a las 7 en punto por puro gusto. Después, dar clase se volvió mi prioridad y mi mayor compromiso. Hoy, en justicia, debo reconocer que mi trabajo docente contribuye a la estabilidad económica de mi familia.
Aunque nunca pensé en “ser maestra”, en esta labor he encontrado una forma de realización profesional y personal, que me hace sentir orgullosa de lo que hago y aunque he pasado eventualmente también por los niveles básico (secundaria) y superior, es, sin lugar a dudas, en el Nivel Medio Superior donde mejor me siento y al que he dedicado el mayor tiempo de mi carrera docente. No obstante, y a pesar de los años que llevo en esto, fue hasta hace cinco años que entré al magisterio estatal, pues siempre trabajé en escuelas particulares y la verdad, el sistema es muy diferente. Ahora, mi trabajo como docente es mi prioridad y ocupa buena parte de mi tiempo.
Durante estos años aprendí a querer éste trabajo y a ver en él una oportunidad de crecimiento propio y de hacer algo por mi comunidad, pero que no ha estado exento de preocupaciones y sinsabores: grupos con alto índice de reprobación, deserción escolar, falta de expectativas, limitaciones por la falta de recursos o por la falta de acuerdos con las autoridades escolares, representan para mí retos que día a día hay que superar. Mis satisfacciones, están basadas en los logros de mis alumnos, algunos han sido mis colegas en éste y en otros trabajos. Me da gusto saber que muchos encontraron una forma de vida digna y honrada y que han dado sentido a su vida, vanidosamente me gusta pensar que fui parte de ello.
En ésta labor el compromiso y la responsabilidad son grandes, es, desde mi perspectiva, la mejor forma de contribuir, no sólo al desarrollo de individuos, sino al crecimiento del país; está en nosotros, los docentes, la posibilidad de apoyar en la formación de mejores ciudadanos, más comprometidos, más educados, más críticos, más tolerantes, que den paso a la construcción de una sociedad más armónica y feliz.
G. Tejeda
Etiquetas:
docente,
logros,
satisfacciones
Los saberes de mis estudiantes

El uso del Internet parecería hoy en día un recurso cotidiano en la vida de casi cualquier adolescente. Sin embargo, al comentar al respecto con mis alumnos me encontré con grandes sorpresas. Si bien ya sospechaba que algunos no recurrían a éste medio sino para hacer alguna tarea, al explorar en torno a los conocimientos que los estudiantes de la clase de Métodos y Pensamiento Crítico tienen sobre el tema con la finalidad de realizar el andamio cognitivo “Tipo de uso del Internet”, pude percatarme de que la mayoría tiene una idea muy pobre de lo que esta herramienta representa sobre todo como medio de aprendizaje y que existen muchos mitos y temores con respecto a su uso.
La mayoría de los que usan Internet lo hace sin lugar a dudas, porque representa una manera fácil y rápida de cumplir con la tarea (busco, corto y pego); sin esfuerzo, los estudiantes creen haber cumplido con los requisitos académicos solicitados. Algunos incluso, los más dedicados, buscan más de una fuente cybergráfica: leen y hasta comparan la información animándose a crear un texto (básicamente resumen) propio… y nada más.
No obstante, la mayoría accede al Internet como una forma de diversión y distracción, a decir de alguno de ellos, para “matar el tiempo”, jugando, bajando y escuchando música o videos o bien subiendo fotos, aunque para muchos, su uso principal está destinado a establecer comunicación por medio de las redes sociales como el Messenger, Hi Five o Facebook (los que saben cómo hacerlo) para hacer amigos o enterarse de chismes y novedades.
Sin embargo, es de llamar la atención que, poco más del 20% de los miembros de un grupo de 36 alumnos, no tienen correo electrónico o no saben cómo abrirlo y alrededor de un 40% no utiliza frecuentemente Internet ni está interesado en ello por considerarlo inseguro y un medio para convertirse en víctimas de acciones tramposas y fraudulentas o bien no pueden asistir regularmente a un cybercafé; de hecho hubo quién opinó que su uso es una pérdida de tiempo y un peligroso adictivo. Nadie mencionó haber realizado alguna operación de compra-venta y menos aún lo identifican como un instrumento potenciador del aprendizaje y el trabajo colaborativo: nadie refirió usar Internet para compartir información, realizar tareas en conjunto o para “reunirse” con fines académicos (sólo una persona que se dice adicta manifestó haber realizado una visita virtual a un museo, pero la mayoría dijo no saber cómo hacerlo y se mostraron interesados en aprender) y son pocos alumnos los que saben cómo elaborar una página Web (un Blog) o saben lo que es.
Compartir sus experiencias, animó a los miembros del grupo a considerarlo como una importante herramienta para apoyar su aprendizaje, incluso a los que en un principio se mostraron desinteresados o apenados por no saber cómo usarlo.
Establecer un estrategia de aprendizaje del uso de Internet con fines académicos, no fue fácil, cabe mencionar que la escuela (relativamente de nueva creación y ubicada en una zona rural) no cuenta con ninguna computadora destinada al uso exclusivo de los estudiantes, no hay un salón de cómputo y las clases de computación son básicamente teóricas, aunque sí se tiene acceso a Internet. Por otro lado, aproximadamente el 50% de los estudiantes no tiene computadora en casa, y del 50% restante, poco más de la mitad cuentan con Internet, lo que representa un gasto adicional a las familias de quienes necesitan rentar algún equipo.
La estrategia para fomentar el uso de Internet se diseñó con base en las posibilidades humanas y técnicas con que se cuenta y en las necesidades del grupo, tomando en cuenta que una buena parte requiere de conocimientos básicos. Para su desarrollo se eligió la realización de un proyecto que tiene como objetivo llevar a cabo un concurso de dibujo con el tema de la paz, para lo cual los alumnos tendrán que investigar lo referente a ese tópico y organizar dicha actividad estableciendo comunicación y acuerdos exclusivamente mediante esta herramienta.
Para alcanzar el objetivo establecido se propone:
· En principio, formar equipos de 4-5 alumnos (incluyéndome), de los cuáles, uno de ellos (que tenga mayor conocimiento y experiencia en el uso de Internet), será el responsable de apoyar a sus compañeros en el logro de los objetivos inmediatos.
· Los días viernes de cada semana el responsable del equipo reportará los avances de sus compañeros y éstos, a su vez, evaluaran el compromiso y la labor desempeñada por su instructor, lo que redundará en su calificación en la materia de Métodos y Pensamiento Crítico.
· Ese mismo día se comentará sobre los avances de la tarea a cumplir.
· Se ha solicitado a las autoridades escolares un equipo para que los alumnos puedan trabajar en él.
· Cada equipo deberá comprometerse a trabajar en las horas que por alguna razón tengan libres, siempre dentro del horario escolar y en las instalaciones de la institución.
· La evidencia del trabajo y avance de los alumnos deberá reflejarse en cada una de las tareas inmediatas, estableciendo en cada fase la meta a cumplir.
· Las tareas a desempeñar estarán en función de los saberes de los instructores, pudiendo incrementar el número de miembros de cada equipo.
Propuesta de cronograma de actividades:
Semana: 10-16 de mayo
Objetivo: Abrir una cuenta de correo en MSN y enviar tres mensajes con archivos adjuntos.
Evidencia:
· Seguimiento del instructor
· Mensaje enviado a mi correo.
Semana: 17-23 de mayo
Objetivo: Chatear a través del Messenger.
Evidencia: Participación
Semana: 24-30 de mayo
Objetivo: Realizar una visita virtual a un museo, biblioteca u otro lugar de interés académico.
Evidencia: Reporte.
Semana: 31-06 de junio
Objetivo: Por equipos, elaborar una propuesta para la organización del concurso.
Evidencia: Convocatoria
En cada fase del proyecto, el alumno deberá además desarrollar las actividades de investigación solicitadas en torno al tema.
Realmente, en el contexto en que se desarrolla el proceso de aprendizaje de mis alumnos, es muy importante que tanto ellos como yo nos adentremos en este mundo de la información y la comunicación que nos permite dejar de ser solamente espectadores y consumidores para tener la posibilidad de crear y aportar y hacer que nuestros comentarios y opiniones sean escuchados en otros lugares. Queremos que nuestra escuela deje de ser “una isla.”
La mayoría de los que usan Internet lo hace sin lugar a dudas, porque representa una manera fácil y rápida de cumplir con la tarea (busco, corto y pego); sin esfuerzo, los estudiantes creen haber cumplido con los requisitos académicos solicitados. Algunos incluso, los más dedicados, buscan más de una fuente cybergráfica: leen y hasta comparan la información animándose a crear un texto (básicamente resumen) propio… y nada más.
No obstante, la mayoría accede al Internet como una forma de diversión y distracción, a decir de alguno de ellos, para “matar el tiempo”, jugando, bajando y escuchando música o videos o bien subiendo fotos, aunque para muchos, su uso principal está destinado a establecer comunicación por medio de las redes sociales como el Messenger, Hi Five o Facebook (los que saben cómo hacerlo) para hacer amigos o enterarse de chismes y novedades.
Sin embargo, es de llamar la atención que, poco más del 20% de los miembros de un grupo de 36 alumnos, no tienen correo electrónico o no saben cómo abrirlo y alrededor de un 40% no utiliza frecuentemente Internet ni está interesado en ello por considerarlo inseguro y un medio para convertirse en víctimas de acciones tramposas y fraudulentas o bien no pueden asistir regularmente a un cybercafé; de hecho hubo quién opinó que su uso es una pérdida de tiempo y un peligroso adictivo. Nadie mencionó haber realizado alguna operación de compra-venta y menos aún lo identifican como un instrumento potenciador del aprendizaje y el trabajo colaborativo: nadie refirió usar Internet para compartir información, realizar tareas en conjunto o para “reunirse” con fines académicos (sólo una persona que se dice adicta manifestó haber realizado una visita virtual a un museo, pero la mayoría dijo no saber cómo hacerlo y se mostraron interesados en aprender) y son pocos alumnos los que saben cómo elaborar una página Web (un Blog) o saben lo que es.
Compartir sus experiencias, animó a los miembros del grupo a considerarlo como una importante herramienta para apoyar su aprendizaje, incluso a los que en un principio se mostraron desinteresados o apenados por no saber cómo usarlo.
Establecer un estrategia de aprendizaje del uso de Internet con fines académicos, no fue fácil, cabe mencionar que la escuela (relativamente de nueva creación y ubicada en una zona rural) no cuenta con ninguna computadora destinada al uso exclusivo de los estudiantes, no hay un salón de cómputo y las clases de computación son básicamente teóricas, aunque sí se tiene acceso a Internet. Por otro lado, aproximadamente el 50% de los estudiantes no tiene computadora en casa, y del 50% restante, poco más de la mitad cuentan con Internet, lo que representa un gasto adicional a las familias de quienes necesitan rentar algún equipo.
La estrategia para fomentar el uso de Internet se diseñó con base en las posibilidades humanas y técnicas con que se cuenta y en las necesidades del grupo, tomando en cuenta que una buena parte requiere de conocimientos básicos. Para su desarrollo se eligió la realización de un proyecto que tiene como objetivo llevar a cabo un concurso de dibujo con el tema de la paz, para lo cual los alumnos tendrán que investigar lo referente a ese tópico y organizar dicha actividad estableciendo comunicación y acuerdos exclusivamente mediante esta herramienta.
Para alcanzar el objetivo establecido se propone:
· En principio, formar equipos de 4-5 alumnos (incluyéndome), de los cuáles, uno de ellos (que tenga mayor conocimiento y experiencia en el uso de Internet), será el responsable de apoyar a sus compañeros en el logro de los objetivos inmediatos.
· Los días viernes de cada semana el responsable del equipo reportará los avances de sus compañeros y éstos, a su vez, evaluaran el compromiso y la labor desempeñada por su instructor, lo que redundará en su calificación en la materia de Métodos y Pensamiento Crítico.
· Ese mismo día se comentará sobre los avances de la tarea a cumplir.
· Se ha solicitado a las autoridades escolares un equipo para que los alumnos puedan trabajar en él.
· Cada equipo deberá comprometerse a trabajar en las horas que por alguna razón tengan libres, siempre dentro del horario escolar y en las instalaciones de la institución.
· La evidencia del trabajo y avance de los alumnos deberá reflejarse en cada una de las tareas inmediatas, estableciendo en cada fase la meta a cumplir.
· Las tareas a desempeñar estarán en función de los saberes de los instructores, pudiendo incrementar el número de miembros de cada equipo.
Propuesta de cronograma de actividades:
Semana: 10-16 de mayo
Objetivo: Abrir una cuenta de correo en MSN y enviar tres mensajes con archivos adjuntos.
Evidencia:
· Seguimiento del instructor
· Mensaje enviado a mi correo.
Semana: 17-23 de mayo
Objetivo: Chatear a través del Messenger.
Evidencia: Participación
Semana: 24-30 de mayo
Objetivo: Realizar una visita virtual a un museo, biblioteca u otro lugar de interés académico.
Evidencia: Reporte.
Semana: 31-06 de junio
Objetivo: Por equipos, elaborar una propuesta para la organización del concurso.
Evidencia: Convocatoria
En cada fase del proyecto, el alumno deberá además desarrollar las actividades de investigación solicitadas en torno al tema.
Realmente, en el contexto en que se desarrolla el proceso de aprendizaje de mis alumnos, es muy importante que tanto ellos como yo nos adentremos en este mundo de la información y la comunicación que nos permite dejar de ser solamente espectadores y consumidores para tener la posibilidad de crear y aportar y hacer que nuestros comentarios y opiniones sean escuchados en otros lugares. Queremos que nuestra escuela deje de ser “una isla.”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
